En el camino entre una oveja merina y una boina bonita (una boinita) hay pelo. Y se parece a una mezcla entre un cuadro de Rothko, la PinkPanther de carnaval y el klis-klas del fuego en la chimenea que no tengo.
Gracias a las ovejas que participaron en la creación de este post, espero que no les moleste que se les vea el pelo por internet...
